La Familia Castillo:
La casa de la familia Castillo Manjares fue construida en 1993. La foto superior corresponde a la Navidad de 2005. Los hijos Castillo Manjares trabajaron lado a lado con los voluntarios de Esperanza mientras sus padres salían a trabajar. Patty (a la izquierda), ahora de 26 años y una de las 5 mejores chefs en México, compartió con nosotros algunos pensamientos.
“Trabajando en comunidad, las personas no piensan en sí mismas como una, sino como una unidad. Antes no éramos unidos, pero ahora (12 años más tarde) aún nos saludamos unos a otros. La diferencia que hace Esperanza es convivir con personas de otras nacionalidades y hacer amistades que perduran”.
Felipe y María Luisa Ríos Lazo:
Felipe (en la foto de arriba a la derecha) observó que una casa estaba siendo construida cerca de la suya. Al saber que era una casa de Esperanza caminaron a La Posada y hablaron con la directora de Fundación Esperanza de México, Josefina. Se unieron al FAV y proclaman la “riqueza” de la experiencia de construcción y que ahora ellos tienen amigos en los Estados Unidos y en el mundo!
Graciela:
La casa de Graciela fue construida en La Morita hace algunos años. Entonces, ella dirigía la creación de un programa de ahorro para niños y un pequeño negocio. Ahora Graciela trabaja para Esperanza México coordinando nuevas empresas comunitarias.
Guadalupe Nolazco Coda y Familia:
“Para mí, Esperanza fue una puerta de salvación para mi vida y la de mi familia. Significa una puerta a un futuro para mis hijos… cuatro paredes. Llegaron con su corazón y sus manos. Esperanza llegó para hacer mis sueños realidad, dando a mis hijos una casa digna.”
“Esperanza fue el primer paso para alcanzar parte del sueño que tenía.
Con amor,
Guadalupe e Hijos





